¡OLVÍDATE DE MI!, de Michel Gondry
***** Imprescindible
¿Te imaginas poder borrar de tu mente todos los recuerdos de esa persona a la que deseas olvidar para siempre?
Bajo el incomprensible título de ¡Olvídate de mi! llegó a nuestras pantallas Eternal sunshine of the spotless mind, una maravillosa película que nos habla de las dificultades y la complejidad del mundo de la pareja.
Joel descubre que su ex pareja se ha sometido a un insólito tratamiento para borrarle de su mente. Desconcertado, decide hacer lo mismo pero durante el proceso, en el que rememora todos los momentos que vivió con ella, descubre que no ha dejado de quererla y que está cometiendo un error suprimiendo de su mente los recuerdos de su amada.
Charlie Kaufman elaboró un soberbio y original guión, con el que consiguió un merecido Oscar después de sus anteriores trabajos en Cómo ser John Malkovich y Adaptation. El filme nos cuenta una historia de amor y desamor, penetrando en los entresijos de la confusa mente humana y de las relaciones interpersonales. Todo ello, partiendo de un sorprendente e imaginativo planteamiento y narrado con una hechizante sensibilidad. Sorprende su forma y escritura, no lineal, que hasta bien entrada la película no deja de ser un inquietante viaje por la laberíntica mente del protagonista, una mente repleta de recuerdos e imágenes que ni él ni el espectador querrán olvidar.
A destacar el trabajo de la pareja protagonista, la fabulosa Kate Winslet y un renovado Jim Carrey, que en esta ocasión demuestra que vale para algo más que para hacer muecas y payasadas.
No se olviden de verla.
No recomendada a quienes buscan al Carrey tradicional.
Lo mejor: Con permiso de Kate Winslet, la inteligencia y originalidad del guión.
Lo peor: La nefasta traducción que se hizo del título original.
***** Imprescindible
¿Te imaginas poder borrar de tu mente todos los recuerdos de esa persona a la que deseas olvidar para siempre?
Bajo el incomprensible título de ¡Olvídate de mi! llegó a nuestras pantallas Eternal sunshine of the spotless mind, una maravillosa película que nos habla de las dificultades y la complejidad del mundo de la pareja.
Joel descubre que su ex pareja se ha sometido a un insólito tratamiento para borrarle de su mente. Desconcertado, decide hacer lo mismo pero durante el proceso, en el que rememora todos los momentos que vivió con ella, descubre que no ha dejado de quererla y que está cometiendo un error suprimiendo de su mente los recuerdos de su amada.
Charlie Kaufman elaboró un soberbio y original guión, con el que consiguió un merecido Oscar después de sus anteriores trabajos en Cómo ser John Malkovich y Adaptation. El filme nos cuenta una historia de amor y desamor, penetrando en los entresijos de la confusa mente humana y de las relaciones interpersonales. Todo ello, partiendo de un sorprendente e imaginativo planteamiento y narrado con una hechizante sensibilidad. Sorprende su forma y escritura, no lineal, que hasta bien entrada la película no deja de ser un inquietante viaje por la laberíntica mente del protagonista, una mente repleta de recuerdos e imágenes que ni él ni el espectador querrán olvidar.
A destacar el trabajo de la pareja protagonista, la fabulosa Kate Winslet y un renovado Jim Carrey, que en esta ocasión demuestra que vale para algo más que para hacer muecas y payasadas.
No se olviden de verla.
No recomendada a quienes buscan al Carrey tradicional.
Lo mejor: Con permiso de Kate Winslet, la inteligencia y originalidad del guión.
Lo peor: La nefasta traducción que se hizo del título original.
